Aterrizó en Barcelona y en unas horas emprendió la busqueda de aquel chico . Lástima que al cruzar un semáforo en rojo , paseando en busca de algún rastro del chico visionado , fuese atropellado por un camión que ilegalmente circulaba en hora punta por el centro de la ciudad .
Despertó en un hospital desconocido para él , con la cabeza tremendamente dolorida y con el cuerpo triturado de arriba abajo , se había convertido en la rotae inservible última esperanza de la humanidad.
Las primeras horas fueron muy duras , su capacidad de asimiliación era importante pero , cuando no puedes mover nada de tu cuerpo que venga alguien y te diga que todo es bonito si sabes mirarlo como es debido .
A su lado se encontraba una chica que había sido rescatada de una universidad en llamas , en estado gravísimo y con pocas esperanzas de supervivencia .J.C. leyó cómodamente su mente , un pequeño truco que había aprendido sin saber como a los tres años de edad , cuando su bigote misterioso había empezado a salir por encima de su labio superior . En el interior de la mente de la chica , aperte de las tribialidades típicas de una post-adolescente con tendencia al egoismo encontró algo que le iba a ser de utilidad para reflexionar durante una hora o dos , había visto un rostro parecido al del chico de sus visiones.
Quizá el buscador estaba destrozado pero daba lo mismo , iba a dejar morir su cuerpo físico en cuestión de horas y comenzar una busqueda distinta , una busqueda espiritual .Aun a riesgo de parecer el excéntrico portagonista de una novela pulp de magos orientales .
